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14 de febrero de 2008
Javier Palomino
Si en el primer capítulo recordábamos los primeros pasos de Alfredo di Stéfano como futbolista, y sus trayectorias en River Plate y Millonarios de Colombia, en éste vamos a recordar su etapa como jugador del Real Madrid. Su llegada transformó un Club que llevaba 21 años sin ganar la Liga. Di Stéfano lideró un equipo imbatible, que conquistó cinco Copas de Europa consecutivas. Un plantel con extraordinarias individualidades, pero "que siempre jugaban para el colectivo".
“No me gusta la palabra yo, siempre trabajé para el colectivo. Fui, pónganlo en grande, un jugador de equipo. Si aquel histórico Real Madrid ganó tantos títulos, se debió precisamente a eso: todos trabajábamos por el conjunto, no había individualismos. Aunque tuviéramos jugadores soberbios, extraordinarios, los mejores que yo he visto sobre un césped”.
Alfredo di Stéfano
CAPITULO II: (1953-1964) Real Madrid: Nace el mito.
El sueño del madridismo se vio cumplido en 1953, cuando el Real Madrid consiguió fichar al mejor futbolista del momento, tras una larga disputa con el Barcelona, club que también pujaba por sus servicios. Debutó el 23 de septiembre de 1953 ante el Nancy francés. Llegó a las diez de la mañana a la Estación de Atocha, pasó el reconocimiento médico, dejó a su familia en el Hotel y, a las dos de la tarde, estaba en el estadio. Llevaba dos meses sin entrenar, pero marcó un gol y ya encandiló al madridismo. Aquel sería el primero de los 510 partidos que disputó con el Real Madrid, en los que marcó 418 goles.UN PALMARÉS INIGUALABLE
Con el conjunto blanco ganó ocho Ligas, cinco Copas de Europa, una Copa de España, una Copa Intercontinental, dos Copas Latinas, una Pequeña Copa del Mundo, tres Trofeos Carranza y un Trofeo Benito Villamarín, entre muchos otros títulos. Además, se proclamó cinco veces “Pichichi” en las temporadas 1953/54, 1955/56, 1956/57, 1957/58 y 1958/59.ALGUNOS SINSABORES
Su carrera, bañada de éxitos, tuvo algunos sinsabores. En el plano extraderportivo, jamás olvidará el secuestro que sufrió en Caracas (1963) por el comando antigubernamental F.A.L.N. En el plano deportivo, siempre lamentó no haber podido disputar ningún Campeonato del Mundo con la Selección Nacional, cuya camiseta defendió en 31 ocasiones.Fue capitán de la Selección “Resto del Mundo” en el Centenario de la Federación Inglesa de Fútbol (1963). Su último partido oficial con el Real Madrid fue el 27 de mayo de 1964 en el Prater vienés, en la final de la IX Copa de Europa.
UN AÑO EN EL ESPAÑOL... Y DESPEDIDA
Tras su brillante ciclo en el Real Madrid, ficha por el Español. El azar de los sorteos hará que el primer partido de Liga se enfrente a su ex equipo, en Barcelona. El partido fue televisado a las 12 de la mañana, y siempre recuerda que "Puskas me hizo un caño, y le dije: "¡me lo tenías que hacer precisamente a mi!". Ambos se rieron. Eran grandísimos amigos.Después de una temporada en el Español, se despidió definitivamente del fútbol en un partido homenaje que disputaron Real Madrid y Celtic de Glasgow en 1967. Esa noche se despojó de su mítico número nueve para entregárselo al canterano Grosso en medio del clamor del público, puesto en pie para despedir del mejor futbolista que había pisado este terreno de juego, el campo más emblemático de Europa.
Se cerraba un ciclo, pero se aprestaba a iniciar otro: Su carrera como entrenador de fútbol.
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