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26 de febrero de 2008
Futbolindoorevents.com
La Real Sociedad se mostró desde el comienzo como un rival de entidad, hasta tal punto que el Real Madrid se vió desbordado por una equipo siempre combativo y eficaz en los lanzamientos desde media distancia. El equipo txuri-urdin logró remontar hasta en tres ocasiones un marcador adverso; las mismas en las que Alfonso se echó el equipo a las espaldas y demostró porqué es el mejor jugador del torneo. El de Getafe fue el más destacado de los suyos con 5 tantos; Cuyami y Tayfún (tres goles cada uno) fueron los principales artífices del empate por parte de los donostiarras.
Desde el pitido inicial el choque demostró que prometía espectáculo. Apenas un minuto después de que se decretara el comienzo la Real ya hizo el primer tanto de la noche; Zabala sorprendía a un Real Madrid que no se amilanó, si no todo lo contrario. La máquina blanca hacía acto de presencia de la mano de los hermanos Pérez Muñoz. Iván y Alfonso castigaron la osadía donostiarra y lideraron al hasta entonces colíder hacía lo que parecía una remontada sencilla.
Sensación que se disolvió al ritmo al que descendían las energías madridistas. Las bajas se notaban en los de Zoco; la Real se relamía. Cuyami e Iturrino recortaban distancias y prometían batalla. De hecho el Real Madrid solo pudo reaccionar gracias a la expulsión de Zabala. De esta acción salió el 3-5, obra Ramis, con el que terminaban los primeros treinta minutos. Un gol que para nada mermó el esfuerzo de los txuri-urdin por recortar distancias. El comienzo de los segundos treinta minutos parecían un calco de cómo había comenzado el encuentro: la Real dominaba, el Real Madrid sufría. Así se llegó al primer empate de la noche. Los de Anoeta igualaban a cinco y soñaban con una victoria que pronto volvió a desarbolar el pichichi del torneo. Alfonso se puso otra vez la capa de super héroe para aupar a los del Bernabeú a su máxima ventaja: cuatro tantos a favor.
La distancia parecía inalcanzable, aunque no para una Real que convirtió la rebeldía en su mejor atributo. En esta ocasión fue Cuyami el que obró un nuevo milagro blanquiazul que, otra vez y ya iban tres, fue contestado por el mayor de los Pérez Muñoz. El goleador getafense volvía a sacar su rifle de francotirador y colocaba dos arriba a los suyos a falta de dos minutos que se hicieron eternos en los visitantes. En esos 120 segundos Luís Pérez demostró que nada es imposible en esto del fútbol y volvió a colocar la igualada, esta vez definitiva, en el electrónico del pabellón Usabal de Tolosa.
Con todo, el choque terminó con polémica cuando Losantos Omar pitó el final del encuentro justo antes de que se sacara una falta peligrosa para un Real Madrid que ve como, por primera vez en el campeonato, se le escapan los tres puntos de un partido.