Noticia
17 de febrero de 2008
Arancha Díaz
El sentimiento madridista en todo su esplendor ha estado presente durante toda la mañana en el Estadio Alfredo Di Stéfano. El presidente Ramón Calderón en representación de todos los aficionados y seguidores del Real Madrid, agradeció a La Saeta su aportación durante toda su vida al Club blanco. En una emotiva clausura, Ramón Calderón recordó la figura de Don Alfredo y destacó su gran papel dentro del fútbol mundial.
“Desde que toda mi Junta Directiva y yo asumimos el cargo de dirigir el Real Madrid, nos propusimos expresar de forma patente a los jugadores veteranos nuestra admiración, respeto y cariño. Se trataba además de una muestra de afecto, de un gesto de obligada coherencia, porque es uno de los ejes de política de esta junta. Es precisamente la de recuperar unos valores de los que tanto se han hablado en el día de hoy. Y nadie como el Presidente de Honor para encarnarlo, y con más legitimidad para transmitirlo a las nuevas generaciones”.
“Estos valores han llevado a este Club a ser considerado el Mejor Club del Mundo. El Real Madrid siempre ha tenido jugadores de mucho talento, ingenio, inspiración, pero todo esto no es suficiente. Esas cualidades tienen que ir acompañadas de unos valores, que no son otros que el espíritu de sacrificio, afán de superación, orden, entrega, sacrificio, y todo lo necesario para que un profesional de élite alcance el éxito. Una palabra que aparece después de la de sacrificio, esfuerzo y trabajo. Queríamos hacer efectivos nuestros sentimientos de una forma palpable. Pero nos encontramos que Don Alfredo ya era Presidente de Honor, y daba nombre a nuestro estadio, y no era fácil darle un reconocimiento significativo de importancia”
“Cuando Pedro Montes enseñó los bocetos de esta escultura pensé que ese sería el mejor modo de tributar un homenaje eterno a Alfredo Di Stéfano, en bronce y piedra, que perduran en el tiempo y se prolongarán en nuestro reconocimiento eterno. Es una suerte ver con frecuencia a Don Alfredo, y escucharle con respeto y admiración, casi con veneración y devoción porque siempre se aprende algo. Y no sólo de fútbol, sino también en lo humano. En esos encuentros a veces se produce la magia, y Alfredo abre la puerta de sus recuerdos y vivencias y nos deslumbra con su prodigiosa memoria”
“En estas últimas semanas, he tenido la suerte de verle a menudo, y Alfredo estaba muy nervioso, pero a su vez muy feliz. Con una sonrisa frecuente, que es su mejor testimonio de felicidad interior. Y se iba animando poco a poco al ver los preparativos, y las personas que iban confirmando su asistencia. Has sido Alfredo, nuestro mejor estímulo para trabajar y llegar a este momento tan bonito”
“Esta estatua de Pedro Montes es la representación de un gran deportista, del mejor futbolista para nosotros los madridistas. Pero también este es un acto para una gran persona, con una gran humanidad, en el sentido más amplio de la palabra. Física y mentalmente es un auténtico deportista. No quiero dejar de subrayar tu lema: unidos venceremos. Dos elementos clave en la vida de Di Stéfano. Por un lado, la unidad y el espíritu de equipo, y la solidaridad que siempre has valorado. Por otro, el afán de victoria permanente”
"Tu palmarés es deslumbrante, espectacular, inigualable… Como se pueden imaginar esto es un resumen escueto de todos los reconocimientos de Don Alfredo a lo largo de su vida. Para mí, Alfredo, el mayor premio que has tenido, es el reconocimiento del mundo entero. Hace algunos días, en un acto con los veteranos del Real Madrid, les dije que no me gusta hablar de ellos como ex jugadores. Sois jugadores que no están en activo, porque un jugador del Real Madrid no pierde nunca la condición de jugador hasta su muerte. Es un lujo que sigáis siendo jugadores del Real Madrid, a nadie mejor que a Alfredo se le debe seguir llamando jugador con mayúsculas. El más importante de la historia del fútbol, quienes te admiramos y te queremos, te damos las gracias por tu testamento permanente y el ejemplo que nos das cada día”.