En Septiembre de 1967 muchos chicos de más de 1, 95 metros de estatura y menos de 18 años debieron ver en la “Operación Altura” del Real Madrid la oportunidad única para enrolarse en el equipo más laureado del baloncesto europeo. Entre más de 100 aspirantes había un mallorquín que no sabía que desde ese instante estaba pisando la que iba a ser su casa durante muchas temporadas. Tantas que Rafael Rullán es el jugador que más veces ha vestido la camiseta del Real Madrid en la historia. Jugó dos años en el equipo junior, subiendo habitualmente al primer equipo, y después dio el salto definitivo a éste para permanecer en él durante ¡18 temporadas! Las primeras las pasó bajo la tutela del maestro Clifford Luyk, una figura de la que Rullán aprendió mucho en el comienzo de su carrera y que fue clave en su amplísima trayectoria.
La fortuna sonrió al Real Madrid en esta “Operación Altura”, ya que de esta forma llegó al club uno de los mejores pívots europeos de la década de los setenta, como atestiguan sus cinco elecciones como miembro de la selección europea. Muchos recordarán los míticos duelos de Rullán con otro de los históricos del baloncesto de nuestro continente, Dino Meneghin. La clase, la técnica, la combatividad y un gran tiro de media distancia, le hicieron salir victorioso en muchos de estos enfrentamientos, en los que su poco peso, comparado con el de muchos de sus rivales, era su gran desventaja.
A lo largo de todos estos años en el Real Madrid, también repartió su clase con la selección española, con la que jugó en 161 ocasiones. Su etapa en el combinado nacional no fue la de los mejores años. Aún así, Rullán puede presumir de tener una medalla de plata, la que consiguió en el Europeo de 1973.
Al igual que él aprendió de Luyk, muchos jugadores que crecieron en el Real Madrid tuvieron a Rullán como punto de referencia y modelo a imitar. Con los hermanos Martín en el equipo, Rafael Rullán dejó el Real Madrid en la temporada 1986-87, después de sufrir varios problemas físicos en los pies que mermaron su rendimiento en su última etapa en el club. Tras toda una vida dedicada al Real Madrid, Rullán terminó su carrera en el Bancobao Villalba, equipo que durante una temporada pudo disfrutar del talento de uno de los más grandes pívots en la historia del baloncesto español.