Vicente Paniagua nació en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) el 17 de mayo de 1947. Sólo tuvo dos equipos en su vida. El Balmes, de su ciudad natal, y el Real Madrid. Allí, por cierto, jugaba junto a cinco primos carnales, por lo que les llamaban “El equipo Paniagua”. Admiraban a su paisano Díaz Miguel, que ya triunfaba como profesional. “Mi afición –recordaría años más tarde-, nació precisamente de verle jugar por televisión”. Por aquel entonces, recibió una carta del Real Madrid, en el verano de 1964, en la que solicitaban su presencia para una prueba. “No me lo podía creer, pero allí estaba la carta para convencerme de que sí, que el Madrid se interesaba por mí”.
Su carrera en el Madrid fue exitosa, ganó tres Copas de Europa, 10 títulos de Liga, siete campeonatos de España y tres Copas de Europa en las 11 temporadas que estuvo en el Real Madrid. Además le concedieron la placa de Plata al Mérito Deportivo, el emblema de Oro y Brillantes de la Federación Española de Baloncesto y el emblema de Plata de la provincia de Ciudad Real. Pero, pasado el tiempo, cuando le preguntaron cuál era el trofeo que guardaba con mayor cariño, Paniagua no titubeó: “De todos me siento muy orgulloso, pero mi mayor trofeo lo tengo en aquella carta que recibí del Real Madrid cuando era todavía muy joven, casi un niño. Y que me cambió la vida por completo”.