Cristóbal Rodríguez nació en Santa Cruz de Tenerife el 5 de julio de 1949. Llegó al Club tras una Operación Altura organizada por la Federación Española. Allí le descubrió Villafranca, que le ofreció fichar por los juveniles del Real Madrid. Tenía 16 años y no le importó dejar su Tenerife natal porque había terminado sexto de bachillerato y en Madrid podía hacer el “preu”. Los problemas llegaron al año siguiente, cuando Ferrándiz decidió subirle al Primer Equipo. “La vida me cambió completamente” recordaría años más tarde: los viajes, los entrenamientos, las nuevas responsabilidades afectaron sus estudios de medicina, carrera que había iniciado ese año. “Todo eso me produjo una crisis. Estuve a punto de dejar el baloncesto, pues suspendí todas las asignaturas. Menos mal que en esos momentos de difícil decisión para un chico de 17 años, estuvo a mi lado, con sus consejos, Raimundo Saporta. Gracias a aquellos consejos y a la comprensión de Ferrándiz hoy soy médico y no tuve que dejar el baloncesto”. Por fortuna para el Real Madrid, donde dejó un papel destacado en las 13 temporadas que estuvo en el Club. Ganó 11 Ligas, ocho Copas, cuatro Copas de Europa y tres Copas Internacionales, aportando siempre su constancia y capacidad de sacrificio. Fue 59 veces internacional con la Selección Absoluta.