Cuando Brian Jackson firmó por el Real Madrid un 15 de junio de 1983, ya era un viejo conocido para la afición española, tras su exitoso paso por el Cotonificio de Badalona y el Carrera de Venecia (donde se erigió máximo encestador de la Liga). Había aterrizado en Europa con la aureola de gran jugador, tras ser el alumno más aventajado de la Universidad de Utah State, donde estudió sociología. Su extraordinaria clase le sirvió para entrar en la segunda ronda de los Draft del 81, con el número 26. Pórtland era su destino en la NBA, pero eligió venirse al viejo continente. Cuando Sáinz le firmó para el equipo sabía su potencial anotador, pero también que con sus 203 centímetros podía ayudar en el rebote. Su integración fue muy rápida y su juego, determinante en la conquista de sus dos primeros títulos como madridista: La Liga y la Recopa, donde dejó unos números espectaculares: En 37 partidos superó los 20 puntos y en 11 los 30. Su tope fue de 42.