La
Ciudad Deportiva de Valdebebas cambió, por un día, los balones por las pizarras. La ocasión lo merecía.
Raúl González Blanco, en persona, tenía una cita con todos los delanteros de las categorías inferiores del
Real Madrid. El objetivo no era otro que, a través de su experiencia, orientar a todos los pequeños deportistas (y ya no tan pequeños) cómo guiarse en su vida diaria en el club blanco, algo que se repetirá con otros muchos jugadores y que, en esta ocasión, lleva detrás el trabajo de Alberto Toril y Carlos Morales. La escena no pudo ser más satisfactoria: grandes y pequeños abarrotaban una sala donde el capitán madridista enseñaba como mejor se puede, a través del ejemplo, la responsabilidad que supone llevar en el pecho el escudo del conjunto que defienden cada fin de semana y por el que sudan a diario en los entrenamientos.