Crónica
15 de marzo de 2009
Alberto Navarro
Primer objetivo conseguido. El Castilla logró los tres puntos ante el Mérida en un magnífico encuentro de los locales. Los blancos no sólo anotaron dos tantos sino que tuvieron un buen número de ocasiones para que la renta fuese aún mayor. Szalai, Palanca, Vázquez, Velayos, Acuña…estuvieron cerca de hacerlo. Pero no sólo es reseñable la actitud ofensiva de los pupilos de Lopetegui, también rozaron la perfección en defensa. Prueba de ello es que los blancos no encajaron ningún gol, cimentando un triunfo que les aleja del Mérida y les acerca al cuarto puesto que ostenta un Atlético Ciudad Lorquí que cayó derrotado en su vista al campo del Alfaro.
El Real Madrid Castilla afrontaba el encuentro contra el Mérida como si de una final se tratase. La primera de las diez que les quedan a los hombres de Julen Lopetegui en su camino por terminar en los cuatro puestos que dan acceso a jugar los playoff por el ascenso a la categoría de plata del fútbol español. Prueba de esa motivación y amparados en el constante apoyo de un público que abarrotó las gradas de Valdebebas, los madridistas salieron a imponer su juego frente a un rival al que sólo le distaban tres puntos en la tabla. En cuanto a juego, la diferencia fue mucho mayor a tenor de lo observado sobre el césped durante el encuentro.
No en vano, los blancos sólo necesitaron cuatro minutos para crear una ocasión que conllevase peligro sobre el marco defendido por Matías. Acuña centra desde la derecha y Vázquez no puede rematar en el área pequeña. La segunda oportunidad llegó solamente cinco minutos más tarde. Gran pase interior de Bueno para Acuña. El paraguayo recibe escorado a la derecha, levanta la cabeza para observar la posición de sus compañeros y sorprende a todos con un fuerte derechazo que estuvo cerca de convertirse en el primer tanto de la tarde. Matías lo evitó.
Justo premio a la insistencia
Pero los blancos no cesaban en su empeño de adelantarse en el marcador. Seguían distribuyendo con criterio y dominando el juego a su antojo. Quizá por ello obtuvieron el ansiado premio en la tercera ocasión de la que dispusieron. Palanca realiza un control magistral pegado a la línea de cal, pero es parado en falta. Mosquera es el encargado de lanzarla con su guante izquierdo y Agus de llevar el esférico a la red con un preciso cabezazo (13’). Eran los mejores momentos locales… y los madridistas pudieron poner tierra de por medio, pero Acuña no acertó a rematar en boca de gol (17’).
Esta ocasión despertó a los visitantes que reaccionaron tímidamente siempre con Sabido como principal protagonista. Pese a ello, el Castilla soltaba de vez en cuando alguna contra fulgurante que dejaba constancia de su constante peligro. Inmersos en plena vorágine del encuentro, Villafañe tuvo retirarse del terreno de juego tras chocar en una acción fortuita con el visitante Troyano. Velayos le sustituyó instantes después de que el argentino abandonase el césped en camilla ante la atronadora ovación del público congregado al evento.
Innumerables ocasiones locales tras la reanudación
Lejos de salir a defender la renta obtenida durante el primer acto, el Real Madrid Castilla saltó al césped presto a resolver el encuentro en los primeros minutos. Velayos y Palanca estuvieron cerca de hacerlo al finalizar dos grandes combinaciones de Bueno y Vázquez. Un defensa bajo palos en la primera y el desacierto del extremo en la segunda lo impidieron. Pero Lopetegui no se conformaba y metía aún más pólvora sobre el césped. Szalai, pichichi del grupo II, saltó al terreno de juego sustituyendo a un batallador Palanca… y cerca estuvo el húngaro de ampliar su registro anotador en los minutos de los que dispuso. Sabino, mejor futbolista visitante sobre el césped, puso el miedo en el cuerpo a los aficionados blancos, pero Alberto Bueno no le fue a la zaga y refrendó su supremacía sobre el césped –fue el mejor jugador sobre el terreno de juego- llevando a la red el segundo y definitivo tanto tras empujar un rechace de Matías.
El Castilla obtiene, por tanto, un importante triunfo en la primera de las diez finales que restan hasta el término de la Liga regular. Tres puntos que toman aún más relevancia si tenemos en cuenta el empate de Leganés -líder del grupo- y Murcia B -segundo clasificado- y la derrota del Cartagena -hasta esta jornada segundo en cuestión-. Los madridistas siguen quintos aumentando su ventaja sobre el Mérida y disminuyéndola sobre un Atlético Ciudad Lorquí –a un solo punto- que cayó derrotado en su vista al campo del Alfaro. Esa quinta posición les daría derecho, en la actualidad, a jugar el playoff por el ascenso ya que el Murcia B sólo podría disputarlo en caso de que el primer equipo ascendiese a Primera División.