Los nervios pudieron con el Real Madrid Castilla. Pese al buen planteamiento inicial de los blancos, el fútbol y las ocasiones fueron mayoritariamente para el Leganés. No se encontraba cómodo el Real Madrid Castilla sobre el terreno de Butarque y dio buenas muestras de ello desde el primer minuto. La imprecisión en los pases, las pérdidas de balón y, sobre todo, el escaso acierto de cara a portería complicaron la vida a un filial blanco que ve sin poder hacer nada cómo sus oportunidades de playoffs se diluían. En la segunda parte, a punto estuvo de dar la sorpresa y marcar. Hasta tres claras ocasiones de gol en las botas de Bueno – por partida doble – y José Callejón podían haberles mantenido entre los cuatro primeros, pero en esta jornada la fortuna no estaba de su parte. El desenlace final de este grupo se conocerá el próximo fin de semana. El eterno rival, el Atlético de Madrid, será el encargado de asistir en directo a lo que puede ser el mayor triunfo del Real Madrid Castilla: la clasificación para los playoffs. Es complicado, pero dicen que los milagros existen.
