Crónica
04 de mayo de 2008
Cristina Monge
Un punto que bien sabe, si se tiene en cuenta que en el descanso los pupilos de Juan Carlos Mandiá perdían 0-2. Los goles de Parejo y Szalai en una buena segunda parte de los madridistas permiten al filial seguir soñando con los play-offs de ascenso a Segunda División, manteniendo la cuarta posición empatados a 57 puntos con el tercero, el Universidad de Las Palmas y el quinto clasificado, el Lugo.
Este puede ser el domingo en el que el madridismo consiga el trigésimo primer título de Liga. Pero como perfecto aperitivo el filial blanco se medía en el encuentro correspondiente a la trigésimo sexta jornada de Liga del Grupo I de Segunda B al Marino Luanco. Un vital enfrentamiento para las aspiraciones de ascenso del equipo que dirige Juan Carlos Mandiá, que mantiene la cuarta posición de la tabla a falta de dos jornadas –Leganés y Atlético B- para ponerse el punto final al campeonato. Un partido contra los asturianos que ya sobre el papel se sabía complicado, teniendo en cuenta la racha de siete partidos sin perder (17 puntos de 21) que los de José Luis Quirós traían en su haber.
Ausencias notables en el once de los madridistas con las bajas del pichichi José Callejón y el lateral zurdo Chema Antón, por tener que cumplir partido de sanción. En la cara de la moneda, la vuelta a la titularidad de jugadores veteranos y de demostrada calidad como son Dani Guillén y Alberto Bueno. Junto a éste último, formando pareja atacante, el húngaro Szalai. Asimismo, reseñar la vuelta a la convocatoria del portero Felipe tras superar una contractura muscular.
Buen arranque y mal desenlace de la primera mitad
Y aunque el Real Madrid Castilla arrancó el partido bien asentado y controlando el juego, demostrando superioridad y creando ocasiones, fueron los asturianos los que se adelantaron en el electrónico y en cinco minutos lograron un marcador muy adverso para los locales de 0-2. Las llegadas por las bandas y tentativas del mejor de los madridistas en esta mañana, Miguel Ángel Nieto, no se consumaron. Ni las peleas de Szalai en el área pequeña encontraron recompensa, incluso de lejos lo intentaba Alberto Bueno (min.9)… pero nada.
Una superioridad relativa que se rompió con el primer gol de los visitantes. Del que debiera haber sido un merecido 1-0, tras un testarazo de Juanmi Callejón, llegó el 0-1. Contragolpe bien armado por el Luanco, que solventa perfectamente Alberto Suárez (min.26). Jugada polémica, muy discutida por la afición madridista, tras un duro golpe en la frontal que recibe Marcos Tébar y que no es amonestado por un colegiado que ha tenido durante todo el encuentro decisiones muy controvertidas que han enardecido a los de casa.
Aún superando el trago, llegaba el segundo de la mañana (min.39). Ejecución similar al primero por parte del bigoleador, Alberto Suárez, que ha demostrado moverse muy bien entrelíneas. Asistencia de Fredy y el asturiano que levanta el esférico por encima de Tomás para enviar el balón al fondo de la red. Hasta el descanso, los madridistas intentaron reponerse y el juego volvió a concentrarse en el área visitante, pero el gol ha sido la asignatura pendiente para el filial durante la primera mitad.
Reacción de un equipo ganador durante la segunda mitad Pero se enmendó pronto la sequía de la primera parte, el equipo reaccionó tras el descanso y llegó el gol necesario para soñar con la remontada. Jugada y centro magistral de un espectacular Nieto, remate de Bueno, rechace del portero y con la caña de pescar siempre preparada Daniel Parejo, que subía al marcador el primero para los locales (min. 48). La consigna que Mandiá debió dar a los suyos durante el descanso estaba clara: ¡Hay que salir a por todas! Y dicho y hecho. De nuevo superioridad y dominio de los madridistas, y el gol que supondría el empate se presentía más cercano. Pudo ser en el minuto 52, tras un disparo de Nieto que rechaza el portero del Luanco y que de nuevo recoge Parejo para enviar al fondo de la malla… pero el árbitro interpreta fuera de juego del canterano.
Sin desesperarse y con constancia el Real Madrid Castilla fue a por el partido. Y en esta ocasión si hubo premio al trabajo bien hecho y al fútbol bien desplegado. El tanto del empate llegaba de jugada de corner: Es Parejo quien la pone y Szalai quien remata de cabeza dentro del área pequeña (min.74). Euforia máxima en las gradas y es que el filial demostraba ese espíritu ganador que debe caracterizar a los equipos de este Club.
Se luchó hasta el final, se arrancó un punto que permite seguir soñando y se demostró que el Real Madrid Castilla tiene calidad y fuerza para estar en lo más alto y para lograr el objetivo del ascenso. Quedan dos finales.