Crónica
08 de febrero de 2012
C. Trujillo
A vida o muerte. No cabía otra posibilidad. El Gescrap se jugaba seguir vivo en Europa y el Real Madrid sabía que ganar era entrar en cuartos por la vía rápida. La actitud de salida del Bilbao no dejó lugar a dudas. Un parcial 10-0 a favor de los locales complicaba las cosas para el Madrid ya desde el principio. Miribilla volvió a convertirse en un campo de batalla demasiado hostil. La defensa de los locales creó muchos problemas a los de Laso, que no lograron desplegar su juego en ningún momento. El Bilbao se coloca segundo, empatado a victorias con el Real Madrid, pero con ventaja en el basketaverage. La entrada en el playoff pasa ahora por ganar en Siena y al Unicaja, y que los bilbaínos dejen escapar alguno de sus dos duelos.
Mal comienzo. Miribilla se volvió a rebelar como pista non grata para el Real Madrid. Ambos equipos se jugaban mucho. Y se esperaba un ejercicio de intensidad desde el primer momento. Pero el Gescrap, se creció desde el inicio. Y un parcial 10-0 daba buena muestra de ello y dejaba claro que aquello iba en serio. Tanto que logró encajar 34 puntos en 10 minutos, algo inusitado para el equipo bizkaino y más teniendo el empaque del equipo rival. Los blancos, con más de un fallo en defensa y poco acierto en el tiro sufrieron por mantenerse vivos. A pesar de que el Madrid intento reaccionar, no supo hacerlo y se fue 20 puntos abajo al segundo cuarto (34-14).
Con la conciencia de que había que enderezar las cosas, los blancos llegaron al segundo cuarto a intentarlo todo. Pero los de Katsikaris, dirigidos por Jackson, al que le salía absolutamente todo, fueron capaces de hacer lo que venían avisando: frenar uno de los ataques más potentes de ambas competiciones. Los múltiples intentos de llegar al aro eran entorpecidos por un Bilbao que tenía su día y desplegó una defensa que era un muro infranqueable. Y es que los de Laso consiguieron anotar en 20 minutos lo que habitualmente anotan en 10 (26 puntos). Al descanso, el resultado era muy contrario a lograr las expectativas del equipo madridista. Y es que los de Katsikaris, especialmente inspirados, habían conseguido ponerse 26 puntos arriba.
Los locales bajaron el pistón a su regreso a cancha, pero su rédito era tan grande que no se reflejaba en el marcador. El viento seguía siendo favorable a los locales y todos los intentos de los de Laso caían en saco roto. Mumbrú seguía sumando para su equipo. Y en las filas blancas era Velickovic, ya recuperado, el que más se metía en el partido y el que contribuía a sumar puntos. De hecho, el ala-pívot se convertía a estas alturas en el máximo anotador de su equipo.Al final del cuarto, el Madrid liderado por Nole, que metió 15 puntos en estos 10 minutos, y gracias a Singler, que anotó un triple el último minuto, conseguía acortar la distancia a 19. Pero un tiro de Raul López volvía a llevar la ventaja a más de 20 y dejaba el electrónico (72-51).
Restaban 10 minutos de partido y Carroll anotaba sus primeros tres puntos del encuentro. Pero la alegría duraba poco, ya que la respuesta era otro triple de los bizkainos. A pesar de que el juego de los blancos mejoró en este último cuarto, el Bilbao, enchufadísimo, no dio opción. Se coloca segundo en la clasificación del Grupo F, empatado a victorias con el Real Madrid, pero con ventaja en el basketaverage. El pase a cuartos dependerá de los dos próximos partidos. Y el Madrid luchará hasta el final por clasificarse.