
Preciso en el tiro desde el perímetro, con gran capacidad reboteadora debido a su altura, y muchos recursos en ataque y en defensa. Kyle Singler es un alero alto (2,03 m) que llega avalado por su trayectoria en la NCAA (la Liga Universitaria de Estados Unidos), donde ganó el título con Duke y fue elegido mejor jugador del torneo en 2010, temporada en la que promedió 17,7 puntos por partido.
Con unas condiciones físicas sobresalientes, Singler siempre ha destacado por encima del resto de sus compañeros. Antes de llegar al baloncesto coqueteó con otros deportes como el fútbol americano, pero finalmente se decantó por el que mejor se le daba. Él mismo se reconoce muy competitivo y asegura que le gusta ganar en todos los retos que se propone. Y, desde luego, no esconde que tiene habilidad anotadora.

Lo suyo con España ha sido un flechazo. Y su agente, Greg Lawrence, lo ha reconocido: "Se ha enamorado del país". Singler, el nuevo jugador del Real Madrid, aprendió a jugar viendo videos de Larry Bird. Y a que llegase donde está ahora contribuyeron sus condiciones físicas, que no son casuales. Toda su familia es deportista: su padre y su tío se dedicaron al fútbol americano y su madre y uno de sus hermanos, jugadores de baloncesto. Singler además conoce de la actual plantilla blanca a Martynas Pocius, ya que coincidió con él en la Universidad de Duke.
Antes de llegar a este deporte, el de Oregón jugó al béisbol, hockey y fútbol americano, aunque su destino era claro. Singler, considerado el mejor alero de su generación, promedió 19,9 puntos en las finales de la NCAA en 2010. Durante su estancia en este centro universitario estableció varios records, pues no se lesionaba nunca: jugó 148 partidos consecutivos, 147 como titular y disputó en total 4.887 minutos.


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