
La carrera de Alex Mumbrú ha ido siempre en progresión ascendente. A base de esfuerzo, trabajo y mucho talento, el alero del Real Madrid ha ido progresando hasta convertirse, paso a paso, en uno de los jugadores más importantes del panorama baloncestístico nacional. Sus características hacen de él un jugador difícilmente defendible, y puede resultar definitvo en cualquier momento del partido.
Alex Mumbrú pertenece a una clase de jugador de los que no quedan demasiados. El jugador barcelonés forma parte de un selecto grupo de aleros que pueden ocupar prácticamente cualquier sitio en la pista. La carrera de este jugador, nacido en Barcelona el 12 de junio de 1979, ha vivido una carrera entre Badalona y Madrid antes de asentarse de manera definitiva en el equipo blanco.
No es de extrañar que posea un repertorio exquisito de movimientos, aspecto que se cuida mucho en las categorías inferiores del Joventut, donde se formó como jugador. En la Penya se fue fraguando hasta que el 6 de septiembre de 1997 le llega su primera oportunidad con el primer equipo, en un partidos en el que el Joventut se impuso por 100-99 al Valvi de Girona. Tras jugar varios encuentros con el primer equipo de la Penya en la temporada 97-98, pasa a formar parte del Sant Josep de Badalona de la Liga EBA, donde comienza dar señales de gran jugador. Sus buenas actuaciones provocaron que siquiera terminara la campaña en el conjunto badalonés y volviera a las filas del por entonces Pinturas Bruguer de Badalona.
Durante las cuatro campañas que el jugador permaneció en la Penya se pudo ver a un Mumbrú muy activo, que a pesar de su juventud no se arrugaba ante nada y que terminó por convertirse en una de las sensaciones de la ACB, lo cual provocó el interés de varios equipos grandes.
Finalmente, Mumbrú se decidió a fichar por el Real Madrid, en el que permaneció dos temporadas. Con el conjunto blanco consiguió llegar a su primera final de la Copa ULEB, pero nunca pareció encontrarse cómodo sobre la pista. Dos años después de su fichaje por el conjunto blanco, Mumbrú vuelve a Badalona para reforzar un DKV Joventut que presentaba un proyecto emergente, pero muy ilusionante. La gran aportación de Mumbrú, además de la aparición de un joven Rudy Fernández que ya empezaba a sorprender con su juego, resultaron definitivas para que el conjunto dirigido por Aíto volviera a estar entre los grandes tras varios años de crisis.
Los triunfos vuelven con el retorno a Madrid
Tras dos años en el DKV Joventut, Mumbrú decide en 2006 dar un paso tan duro como acertado: Fichar de nuevo por el Real Madrid. Pese a que muchos tacharon de locura la postura del jugador, más aún habiendo pasado anteriormente por el Real Madrid y no haber terminado de cuajar. Mumbrú siempre alegó haber tomado la decisión de fichar por el Real Madrid demasiado pronto, y no se equivocó. De hecho, desde que llegara al club madridista se ha convertido en una pieza fundamental para Joan Plaza, quien confía ciegamente en sus posibilidades. Con el equipo blanco llegaron por fin los triunfos en forma de Liga ACB y Copa ULEB, con la que se sacó la espina de la derrota de 2004.
Todo un Golden Boy
Con la selección española Mumbrú también ha dado buena muestra de ser un jugador muy a tener en cuenta en el mundo del baloncesto. El alero barcelonés ya había demostrado su clase en las categorías inferiores y en los juegos del Mediterráneo, pero su primera oportunidad con la selección absoluta no le llegó hasta el 26 de enero de 2002 en un encuentro en el que España no pudo superar a Grecia pese a los 16 puntos aportados por el alero.
Su mejor momento con La Roja se dio en el 2006, cuando se erigió en uno de los doce privilegiados que se alzaron con el Mundobasket de Japón que convirtieron a España en Campeona del Mundo.
Características:
Mumbrú podría definirse como un jugador incómodo. Da igual si es en defensa o en ataque, estar cerca de Alex es un quebradero de cabeza para sus rivales. Pese a su envergadura, la versatilidad de este jugador es increíble. Una de sus grandes virtudes consiste en adaptar su juego para atacar a sus rivales donde más daño les puede hacer. Su posición natural es la de alero, pero debido a su envergadura es capaz también de jugar como ala pívot sin pasar por demasiados apuros. Posee muy buena mano, con una mecánica de tiro muy perfeccionada, que le permite también ser peligroso en el juego exterior.
La polivalencia de Mumbrú facilita mucho el trabajo de su entrenador. El jugador catalán puede, al manejar todas las zonas de la cancha con cierta soltura, puede jugar como hombre interior si el objetivo es sacar al pívot rival de la zona para que defienda con menor comodidad. En caso de encontrarse con un alero, Mumbrú puede optar por acercarse al aro para aprovechar su envergadura cerca de la canasta y suplir así una supuesta desventaja en lo que a velocidad se refere.


| Liga ACB 2008-09 | TOTALES | MEDIA | |
|---|---|---|---|
| Asistencias | 38 | 1.3 | |
| Balones perdidos | 43 | 1.5 | |
| Balones recuperados | 18 | 0.6 | |
| Faltas cometidas | 51 | 1.8 | |
| Faltas recibidas | 55 | 1.9 | |
| Minutos jugados | 601 | 20.7 | |
| P. Jugados | 29 | 1.0 | |
| Rebotes Defensivos | 62 | 2.1 | |
| Rebotes Ofensivos | 21 | 0.7 | |
| Total tiros de 2 puntos | 128 | 4.4 | |
| Aciertos tiros de 2 puntos | 58 | 2.0 | |
| Total puntos de 2 | 116 | 4.0 | |
| Total tiros de 3 puntos | 68 | 2.3 | |
| Aciertos tiros de 3 puntos | 27 | 0.9 | |
| Total puntos de 3 | 81 | 2.8 | |
| Tapones en contra | 15 | 0.5 | |
| Tapones a favor | 3 | 0.1 | |
| Veces en el cinco inicial | 16 | 0.6 | |
| Total tiros libres | 50 | 1.7 | |
| Aciertos tiros libres | 37 | 1.3 | |
| Total puntos tiros libres | 37 | 1.3 | |
| Valoración | 198 | 6.8 | |
| Efectividad Global | 49 | 1.7 | |
| % tiros de 2 puntos | 45 | ||
| % tiros de 3 puntos | 40 | ||
| % tiros libres | 74 |

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