Noticia con opinión
03 de diciembre de 2009
Realmadrid.com
Hace veinte años, Fernando Martín falleció en un accidente de tráfico. En dos décadas, el baloncesto ha sufrido muchos cambios. Muchos de ellos, propiciados por los logros y las gestas del madridista. Fue el líder de una generación de deportistas que en los años 80 empezaron a lograr grandes gestas internacionales.
Fernando Martín tenía un físico privilegiado. Escogió el baloncesto, pero pudo destacar en otros deportes. Fue cinco veces campeón de Castilla de natación y también destacó en otras disciplinas, como balonmano, judo o tenis de mesa. Con 17 años medía 198 centímetros y jugaba al baloncesto en el Estudiantes.
Tras triunfar como jugador colegial y en la selección junior que dirigía Aíto García-Reneses, recaló en el Real Madrid en 1981. Nada más llegar, su manera de ser y de transmitir le convirtió en el líder de aquel equipo. Un hombre con el que la afición madridista pronto se identificó por su entrega y coraje.
En su primer año en el Real Madrid logra ser jugador internacional. Con 19 años se convierte en el líder de dos equipos inolvidables: el Real Madrid y la selección nacional de los años 80. Lideró a una generación de deportistas que asomó la cabeza internacionalmente y engrosó su nómina de triunfos con ambos equipos.
En 1984 llega uno de los momentos más importantes de su carrera. Tras sus primeras dos Ligas y su primera Recopa con el Real Madrid y lograr la plata con la selección en el Eurobasket de Nantes de 1983, alcanza con el combinado nacional la final de los Juegos Olímpicos de 1984. Aquel partido ante la selección estadounidense de Jordan y Ewing quedó grabado en la retina de miles de aficionados.
En 1986 da un paso adelante. Decide que ha llegado el momento de emprender la aventura americana. Ficha por los Portland Trail Blazers de la NBA. Fue el primer español, el segundo europeo y el primer jugador en jugar en la liga profesional estadounidense, sin pasar por la NBA.
Un año después, decide volver al Real Madrid. En dos años gana títulos nacionales (una Copa del Rey) y continentales (una Recopa y una Copa Korac). En un fatídico 3 de diciembre de 1989, con tan sólo 27 años, pierde la vida en un accidente de tráfico cuando, lesionado, se disponía a ver un partido de su equipo ante el CAI Zaragoza. Con Fernando Martín se fue la primera gran leyenda del baloncesto español.