Noticia
17 de enero de 2010
Realmadrid.com
Tal día como hoy en 1983 nacía en Salamanca Álvaro Arbeloa Coca, quien desde muy pequeño tuvo claro que su sueño era ser futbolista profesional y jugar en el Real Madrid. Veintisiete años después, aquel niño aplicado y decidido se ha convertido en un futbolista disciplinado y que pasa por un momento dulce con su consolidación como jugador madridista. Tras sus etapas en el Deportivo de La Coruña y en el Liverpool, Arbeloa regresó este verano al Club blanco para cumplir su objetivo de poder defender con garantías la camiseta del primer equipo. Una meta que el defensa salmantino está cumpliendo con creces.
Arbeloa está de enhorabuena. El jugador madridista cumple este domingo 27 años, una conmemoración que el lateral blanco celebrará de una forma muy especial. Y es que muy pocos futbolistas pueden presumir de ser miembro de un conjunto de ensueño como es este Real Madrid. Pero Arbeloa no sólo ha conseguido eso, sino que a base de sacrificio y mucho trabajo, el capitán del Real Madrid Castilla hace varios años se ha hecho un hueco en las continuas alineaciones de Pellegrini esta temporada.
En concreto, Arbeloa ha disputado 12 partidos de Liga, 4 de Champions y 2 de Copa del Rey, sumando un total de 18 encuentros, en los que ha acumulado 1.651 minutos. Gracias a su polivalencia –su demarcación natural es la de defensa central-, el madridista ha sabido ganarse un puesto en los distintos equipos en los que ha militado. En el Real Madrid, Pellegrini apostó por él en el carril izquierdo, banda de la que se ha adueñado y en la que ha rayado a un gran nivel.
Pero Arbeloa no sólo ha cumplido en labores defensivas –recupera más de seis balones por encuentro-, sino que además suele sumarse al ataque con asiduidad, doblando normalmente a Marcelo y poniendo centros al área que luego son aprovechados por sus compañeros.
Un jugador completo que se ha convertido en un ejemplo para los futbolistas de las categorías inferiores del Real Madrid, que ven en él un espejo donde mirarse. "Los que venimos de abajo queremos demostrar que también estamos capacitados para jugar en este equipo", ha comentado en varias ocasiones.
Comprometido con los colores que defiende, Arbeloa trata ahora de lograr el sueño de ganar un título con el club de sus amores, como así ha repetido en varias entrevistas esta temporada: "Mi primer objetivo era ganarme un puesto en este equipo, ayudar a mis compañeros y luego poder conquistar un título". Un deseo que seguro pedirá a la hora de soplar las velas de su tarta de cumpleaños.