Evidentemente no es por el Real Madrid-Barcelona, pero seguro que sí aporta una dosis extra de motivación, ganas y afán de recuperación. A ese último rincón al que no llegan las manos del los fisioterapeutas y las máquinas del gimnasio, puede que alcance el gran Clásico.
Sneijder se lesionó en el choque del 19 de abril ante el Recreativo, mientras que
Robben lo hizo ante el Getafe el pasado martes 21. Al primero se le pronosticaron de cuatro a cinco semanas de baja; al segundo de dos a tres. Los dos han reventado los plazos y este miércoles se plantaron el césped de Valdebebas con más ganas que nunca.