Había que ganar, y se hizo. El Real Madrid necesitaba una victoria que sirviera de inyección de moral de cara al próximo compromiso liguero ante el Barcelona. También tenía opciones de ser primero de grupo, y a punto estuvo de darse la circunstancia, pero el BATE no pudo aprovechar una oportunidad ante la Juventus en los últimos minutos del partido que podría haber roto el empate a cero, y haberle dado el liderato al conjunto blanco. Raúl y Robben, los mejores del partido, fueron además los autores de los tres goles del triunfo madridista. El holandés creó las jugadas más peligrosas del último partido de la primera fase de la Champions, que no volverá hasta el próximo mes de febrero.