El Real Madrid cumplió con su objetivo de amarrar los tres puntos del Estadio Olímpico Lluís Companys en un encuentro clave para sus aspiraciones en el campeonato. Y eso que el Espanyol lo puso muy difícil desde el primer minuto, cerrando bien los espacios y saliendo rápido y con peligro al contraataque. Los blancos se armaron de paciencia e intentaron en varias ocasiones perforar la porteria de Kameni, aunque no fue hasta el min. 66 cuando
Guti lo conseguía con un perfecto lanzamiento de falta. Cinco minutos más tarde, el capitán
Raúl lograba el segundo y definitivo, otorgando a los blancos la décima victoria consecutiva en Liga y dejando al F.C Barcelona a sólo cuatro puntos de distancia a expensas de lo que ocurra en la jornada del domingo. El Madrid continúa soñando con la remontada, y por lo visto en Montjuïc, camina firme y decidido hacia su meta.