Noticia
10 de enero de 2010
Realmadrid.com
Una de las cosas más bonitas que tiene el fútbol, por encima de buenos resultados, es la buena relación entre aficiones rivales. Hoy, las Peñas del Real Madrid y del Real Mallorca dieron un gran ejemplo durante la comida de hermandad entre ambas, que reunió en el Real Café a una amplia representación de las Federaciones de Peñas de ambos clubes. Ha sido la primera comida entre aficionados madridistas y mallorquines y, desde luego, no será la última, a tenor de las manifestaciones de sus respectivos portavoces.
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Cordialidad y buenos deseos de futuro. Hoy, las espadas en todo lo alto, pero desde el respeto, como manifestaba la vicepresidenta de la Federación de Peñas del Mallorca, Carme Suau: “Venimos con ilusión de conseguir algo positivo, aunque sabemos que este campo es muy difícil y el Real Madrid un equipo muy fuerte, pero las estadísticas últimas nos hacen ser optimistas desde el respeto al rival”. Suau, la única mujer presente en la comida señaló “sentirse encantada” con el recibimiento de sus colegas madridistas: “Nos han tratado fenomenalmente y espero poder recibirlos de la misma manera el día que se desplacen a la isla”.
Por su parte, José Luis Ramos, vicepresidente de la Federación de Peñas del Real Madrid, que ejerció de anfitrión, abogó porque estas comidas sean un ejemplo para las restantes aficiones y permitan, en la medida del conocimiento de las mismas, menos tensión en el fútbol: “Recibimos con gran placer a las Peñas del Real Mallorca, en la que es su primera visita, siguiendo la línea que trazó nuestro Club en este tipo de actos, y con el deseo de que sirva de ejemplo entre los demás clubes”.
A la comida asistió el director del Departamento de Peñas del Real Madrid, Manuel Gómez, que dio, en nombre del Real Madrid, la bienvenida a los aficionados mallorquines. A los postres, José Luis Ramos hizo entrega de una placa conmemorativa a la vicepresidenta de las peñas mallorquinas.