Noticia con opinión
13 de febrero de 2010
Realmadrid.com
Lo fue todo en el Real Madrid: jugador, entrenador y director deportivo. Y en cada una de estas facetas, dejó su impronta de profesionalidad, talento, responsabilidad y compromiso. Su personalidad, su forma de ser y de comportarse, son ya esencia del madridismo, y su herencia ha sido transmitida tanto a jugadores como a entrenadores, que siempre tuvieron en Molowny un modelo de profesional, el espejo donde mirarse. Futbolista con talento y comprometido; entrenador experto, sereno y permeable a los consejos del jugador; y hombre de club siempre, leal y comprometido. Muchos de los valores del madridismo salieron de su gran corazón, que dejó de latir este 12 de febrero de 2010. Esta es la biografía de uno de los personajes fundamentales en la historia del Real Madrid.
Luis Molowny nació en Santa Cruz de Tenerife el 12 de mayo de 1925. Ingresó en el club en 1946 y causó baja en 1957. Su fútbol de alta escuela dejó huella en la historia del Real Madrid. Durante diez temporadas se convirtió en un ídolo, en un genio del fútbol español. Su velocidad por la izquierda, su precisión en los pases y remates, y su actitud, fueron las claves para convertirse en uno de los jugadores más queridos del equipo blanco.
Desde las islas a la capital
Desde su infancia, Luis Molowny dejó clara su pasión por el fútbol. El pequeño de ojos azules y pelo rubio, señas de identidad de su ascendencia irlandesa, aprovechaba cada momento para dar patadas a un balón. No sería hasta los 15 años cuando empiece a pensar en el fútbol como futuro. A esa edad realiza unas pruebas en el Tenerife, que estaba realizando captación de jóvenes valores canarios, pero no fue seleccionado. Decepcionado, se situó detrás de una de las porterías, para recoger los balones. Luis, desde el fondo del campo devolvía las pelotas con su peculiar estilo, algo que llamó la atención de los técnicos, que no tuvieron más remedio que seleccionarle.
Molowny llega al Santa Cruz (Primera Regional), con quien, debido a su corta edad, sólo puede disputar partidos amistosos. Poco después ficha por el Marino, con quien se proclama campeón de Canarias. A partir de este momento empieza a despertar el interés de los grandes equipos.
El debut soñado ante el Barcelona
Tras la pugna entre Real Madrid y Barcelona, Luis Molowny termina vistiendo la camiseta blanca en la temporada 1946-47. Su adaptación tanto personal como deportiva fue perfecta. Su debut se produce en el estadio Metropolitano –Chamartín está en obras- ante el F.C. Barcelona. El público está expectante por ver al nuevo interior izquierdo canario. En los minutos postreros del partido, cuando parecía que las tablas iban a ser el resultado final, Molowny se sacó un magnifico y preciso testarazo que dio el triunfo al Real Madrid y el debut soñado a Luis Molowny.
Una de las actuaciones más memorables del interior canario tuvo lugar en las Navidades de 1946. El San Lorenzo de Almagro, equipo argentino que se encontraba de gira por España, se medía a varios equipos españoles dando muestras de un poderío invencible. Venció al Atlético de Madrid por 1-4 en el primero de esos encuentros. Días después era el Real Madrid el rival del equipo argentino. Los blancos lograron una memorable victoria (4-1) con una gran actuación del equipo, y un brillante trabajo de Luis Molowny que dribló, repartió juego, penetró por su banda y volvió loco al San Lorenzo. Esta actuación convirtió a Molowny en uno de los jugadores queridos del Real Madrid. Los diez años en los que vistió la camiseta blanca dejaron huella en la historia del Club.
Características
Fue un futbolista de gran precisión en el pase, hábil y sereno. Destacó por su facilidad de regate, el temple en sus pases y lo fulminante de sus internadas, coronadas casi siempre con tiros imparables.
HISTORIAL COMO JUGADOR
Posición en el campo: Centrocampista
Partidos jugados: 198 oficiales y 71 amistosos
Internacional con España: 7 veces
Palmarés:
2 Ligas
1 Copa
1 Copa de Europa
1 Copa de Latina
2 Pequeñas Copas del Mundo
Un entrenador de éxito
Luis Molowny dirigió al Real Madrid en cuatro etapas: 1974, 1977-1979, 1982 y 1985-1986. Como hombre experto de la casa, siempre estuvo a disposición del Club, para ayudar en los momentos que fueran necesarios. Debutó en 1974, y fue el sustituto de Miguel Muñoz en el banquillo en una época en la que el equipo blanco se había sumergido en una racha de malos resultados. Entrenador talismán, aunque siempre reconoció que sentarse en el banquillo le ponía nervioso y lo pasaba mal. Tras este período en el que consiguió el título de Copa, volvió a la sombra dispuesto a saltar nuevamente cuando su club lo requiriera.
De nuevo se haría cargo del equipo al cesar Miljan Miljanic y consigue otro galardón, en esta ocasión la Liga. No iba a ser ésta la última vez que tuviera que hacerse cargo del equipo. Tras la dimisión de Amancio, vuelve a coger las riendas de la plantilla y, cómo no, a incrementar en número de trofeos para las vitrinas blancas, conquistando un título de Liga y dos de la UEFA. Anuncia entonces que deja el banquillo, donde tanto sufre, para ocupar el puesto de director deportivo del Real Madrid, cargo que desempeñó hasta el año 1990, en el que decidió retirarse definitivamente e instalarse en sus queridas Islas Canarias.
En el año 2001 y con motivo de la visita del Real Madrid a Las Palmas, para disputar un partido de Liga con el equipo titular de la ciudad, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, le impuso la insignia de Oro y Brillantes del Real Madrid por los servicios prestados al Club. En el emotivo acto estuvo presente su querido ex compañero y amigo, Alfredo Di Stéfano, con quien le unía una gran amistad.