Lo fue todo en el Real Madrid: jugador, entrenador y director deportivo. Y en cada una de estas facetas, dejó su impronta de profesionalidad, talento, responsabilidad y compromiso. Su personalidad, su forma de ser y de comportarse, son ya esencia del madridismo, y su herencia ha sido transmitida tanto a jugadores como a entrenadores, que siempre tuvieron en Molowny un modelo de profesional, el espejo donde mirarse. Futbolista con talento y comprometido; entrenador experto, sereno y permeable a los consejos del jugador; y hombre de club siempre, leal y comprometido. Muchos de los valores del madridismo salieron de su gran corazón, que dejó de latir este 12 de febrero de 2010. Esta es la biografía de uno de los personajes fundamentales en la historia del Real Madrid.
REAL MADRID