Fue una estancia corta, pero tiempo suficiente para observar la admiración que despierta el Real Madrid en Albania. Los habitantes de Tirana, capital del país balcánico, se agolpaban a las puertas del autobús para ver a los futbolistas blancos e incluso la prensa hacía auténticas virguerías para no perderse ni un detalle de lo que sucedía –se pudo ver a un cámara de televisión en el maletero de un coche grabando el largo trayecto hacia el hotel (35 minutos)-. Una visita que supuso todo un acontecimiento para un país que necesitaba una inyección de moral de esta índole – la recaudación de la taquilla del encuentro irá destinada a los miles de damnificados por las recientes inundaciones sufridas en la república del sudeste de Europa-. El partido, apagón al margen, cumplió con el objetivo: disfrutaron del excelente juego ofensivo de los madridistas. Gracias a los goles de Kaká y Benzema, el trofeo de la tercera edición de la Taci Oil Cup voló hacia España junto al cariño del pueblo albanés. 
REAL MADRID