Mariano García Remón es otro producto más de la fecunda Cantera madridista. Llevó durante casi veinte años el escudo del Real Madrid. Fue un sensacional portero en una época en la que en España había un gran elenco de guardametas, sin duda de los mejores del Mundo. En el Real Madrid tuvo que luchar el puesto con otros porteros de calidad excepcional como Junquera, Miguel Ángel, Agustín... En definitiva, que los más de 300 partidos que actuó bajo los palos defendiendo al Real Madrid constituyen un hito igualado en muy escasas ocasiones.
Del Rayo al Real Madrid
Mariano García Remón nació en Madrid, en pleno barrio de Argüelles. Su padre jugó al fútbol en categoría regional, cuestión ésta que resulto muy influyente para que el vástago del matrimonio formado por Mariano y Carmina, encaminase sus pasos tras la estela de su progenitor. Mariano comenzó su andadura por el mundo del fútbol enrolado en los equipos inferiores del Rayo Vallecano, donde fue destacando hasta llegar a ocupar de forma perenne la portería del juvenil del equipo franjirrojo. Es en esas, en 1966, cuando uno de los más prestigiosos entrenadores que ha dado el fútbol español, don Pedro Eguiluz, se fija en aquel joven muchacho, no muy alto, para el puesto que ocupaba, pero seguro y sobrio debajo de los palos, y le lleva a la Escuela de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, donde comienza su larga carrera en el Real Madrid.
Categorías inferiores y cesiones
La atención de los técnicos de la casa y de algunos de fuera de ella se centran pronto en las fabulosas dotes del portero, aunque esto no fue excusa para que García Remón pasara por todas las categorías del Club (Juvenil, Tercera y Segunda) y, por fin, el primer equipo de Concha Espina. Lo que sucede es que porteros sólo puede jugar uno en cada partido, y en la plantilla normalmente hay tres, y eso limita bastante a los que juegan en esta demarcación. Para García Remón las cosas no iban a ser distintas. La portería blanca estaba perfectamente cubierta con hombres de la talla de Betancort, Araquistáin, Borja, los ya mencionados Miguel Ángel y Junquera, y al joven Mariano le tocó ir cedido al Talavera (Tercera), Oviedo (Segunda) y, como colofón, el Real Madrid de la mano de Miguel Muñoz, cuando se cumplía el año 1971.
Desde entonces, hasta su retirada en la temporada 1983/84, García Remón fue labrando uno de los palmarés más brillantes del fútbol español, como lo acreditan los seis títulos de Liga y tres Copas que consiguió durante los 15 años que permaneció en el equipo. Jugó un total de 177 partidos de Liga y 25 de Copa, encajando 160 goles en la Liga y 26 en la Copa. García Remón disputó en competiciones internacionales un total de 20 partidos de Copa de Europa, 7 de la UEFA y 2 de Recopa. En las temporadas 1984-85 y 1985-86, figuró en la plantilla como tercer portero, aunque no jugó ni un solo partido. En esas dos campañas el Real Madrid conquistó dos Copas de la UEFA y una Liga, por lo que bien podrían incrementarse en su palmarés.
Características
Portero felino de grandes reflejos y muy instintivo. Sabía mandar sobre la defensa y animar al equipo desde atrás.
Posición en el campo: Portero
Partidos jugados: 231 oficiales y 83 amistosos nacionales e internacionales
Goles marcados: -
Internacional con España: 2 veces
Palmarés:
6 Ligas
4 Copas del Rey
2 Copas de la UEFA