En su paso por el fútbol Ignacio Zoco consiguió los máximos trofeos a nivel de club y el máximo trofeo que ha conseguido la selección española en toda su historia: la Copa de Europa de Selecciones. La siete Ligas, dos Copas de España y una Copa de Europa con el Real Madrid, hacen de Ignacio Zoco uno de los jugadores más laureados del fútbol mundial.
En el punto de mira de los grandes
Ignacio Zoco Esparza nació en Garde (Navarra), el 31 de julio de 1939. Pronto el espigado rubio se interesó por el fútbol, afición que se convertiría en profesión. Comenzó jugando en el Esperanza de San Francisco Javier, de donde dio el salto al Oberena. Actuando con este equipo atrajo las miradas y el interés de Osasuna que, rápidamente, le ficha, aunque en principio fuera cedido al Iruñea para retornar más tarde al conjunto pamplonica.
Pronto sus virtudes de entrega, coraje y entusiasmo le hicieron destacar hasta el punto de que varios equipos de Primera se interesaron por sus servicios. Fue el Español de Barcelona el primero que le tuvo en su punto de mira, sin embargo, sería el Atlético de Madrid quien le efectuaría una prueba que no fue del agrado de los técnicos rojiblancos.
Fue en el verano de 1962 cuando el Real Madrid se interesa por el jugador navarro y, cómo no, inmediatamente salta a la palestra el Barcelona, que de pronto había adquirido un desmesurado interés por enrolar a Zoco en sus filas. Puestas así las cosas, el presidente del Osasuna comunica ambas ofertas al jugador y éste decide estampar su firma por el Real Madrid.
Su incorporación al equipo coincide con la de otros jóvenes jugadores que darían con el paso del tiempo muchos días de gloria al Real Madrid, caso de Amancio y el francés Lucien Muller. En el equipo había causado baja Del Sol, que emigró al fútbol italiano. Por otra parte, las grandes estrellas del Real (Di Stéfano, Puskas, etc.) se hallaban en período de declive.
Una carrera jalonada de éxitos
La primera temporada en el Real Madrid supuso el primer título liguero de los siete que conseguiría Zoco en su paso por el Club, en una carrera jalonada de éxitos continuados que tuvieron su más fiel reflejo en la conquista de la Copa de Europa de 1966 por el denominado equipo "Ye-yé", once bravos jugadores españoles, todos ellos muy jóvenes, a excepción del gran capitán que los mandaba: el veterano Gento.
Jugador de unas características especiales, de juego sobrio, sin concesiones a la galería, Ignacio Zoco se ganó el cariño y la admiración de los miles de aficionados que pudieron observar sus evoluciones sobre el campo. Baluarte defensivo en el equipo blanco, no desperdiciaba ocasión para sumarse al ataque, especialmente en aquellos balones altos que él, desde su atalaya privilegiada, dominaba certeramente y que, en un tanto por ciento muy elevado de ocasiones terminaban en las redes de la portería contraria.
Defensor recio, sin fisuras, no necesitó emplear métodos violentos para parar el ataque rival. En su favor hay que decir que en toda su carrera deportiva no lesionó a nadie. Sin embargo, sufrió una grave lesión, la única, en 1968, jugando contra el Kicker alemán en Francfort.
Un partido inolvidable
Recuerdo especial en la carrera de este navarro fue el partido con el que se retiraba del fútbol activo. La jornada resultó espléndida para el Real Madrid. Era la final de la Copa del Generalísimo frente al sempiterno rival, el F.C. Barcelona. Por juego, por anticipación, por espíritu de lucha y por combatividad -cualidades éstas que también caracterizaban la figura de Zoco-, el equipo blanco superó en todos los terrenos al Barcelona, que se presentaba con el cartel de campeón de Liga. Cuatro goles a cero a favor de los del Bernabéu fue el resultado final del partido.
A falta de cinco minutos para la conclusión del encuentro se produjo un gesto de auténtico caballero y deportista, que fue Ramón Grosso, hacia otro caballero y deportista, su amigo Ignacio Zoco. Como éste anunciara su despedida de la práctica del fútbol, quiso recoger la Copa como capitán del Real Madrid. Grosso dejó su puesto a Zoco y éste pudo alzar, entre grandes ovaciones, el trofeo que les acreditaba como campeones.
Servir al Real Madrid
Casado con la cantante María Ostiz, es padre de tres hijos. Tras abandonar el fútbol activo, fue delegado de Deportes del Gobierno de la UCD en Navarra. Más tarde volvió al Real Madrid donde se encargó de iniciar el Archivo Histórico del Club. El 21 de enero de 1994 fue requerido para ejercer las funciones de delegado del primer equipo. En 1995 fue internado en la clínica Ruber de Madrid, al sufrir una insuficiencia cardíaca, dolencia de la que fue operado el 16 de octubre de ese mismo año. El 15 de enero de 1996, una vez dado de alta, Zoco regresó como delegado del Real Madrid, hasta el 30 de junio de 1998 en la que dejó el puesto, tras la final de Amsterdam. En la actualidad, Ignacio Zoco ocupa la vicepresidencia de la Asociación de Ex Jugadores del Real Madrid.
Características
Lealtad, honradez y entrega, fueron las características más notables que exhibió este mocetón navarro de 184 centímetros de estatura y 81 kilos de peso, en las doce temporadas que militó en el Club. Fue una valladar en el centro del campo, desde donde se forjaron muchas victorias blancas.
Posición en el campo: Medio
Partidos jugados: 438 oficiales y 100 amistosos
Goles marcados: 16
Internacional con España: 25 veces
Palmarés:
7 Ligas
2 Copas de España
1 Copa del Europa
1 Copa de Europa con la Selección Española