José Iglesias Fernández, “Joseíto”, fue un versátil interior y extremo que en sus ocho temporadas en el Real Madrid conquistó cuatro Ligas, cuatro Copas de Europa y una Copa Latina. Su enorme capacidad de sacrificio y de trabajo le llevó a ocupar un puesto en el flanco derecho del mejor ataque de Europa, formando delantera con Marsal, Di Stéfano, Rial y Gento.
Del Duero al Manzanares
En su Zamora natal, a orillas del río Duero, dio Joseíto sus primeras patadas a un balón. Allí nació en una fría mañana, el 23 de diciembre de 1926, y allí creció soñando que algún día sería futbolista.
José Iglesias Fernández “Joseíto” comenzó a jugar en un equipo de aficionados, Los Luises, donde su velocidad y su determinación dentro del área le hacen destacar sobre el resto sobre el resto de compañeros. El Atlético Zamora, equipo al que vigilaban de cerca en aquel tiempo los grandes equipos castellanos-manchegos, incorpora al delantero zamorano a su plantilla. Corrían los años cuarenta y, tras una temporada en el conjunto de su tierra, firmó por el Valladolid, club que abandona para ingresar en el Salamanca.
Joseíto deja la ciudad salmantina para recalar en la cántabra, donde defiende los colores del Racing Santander, con el debuta en Primera División ante el Español de Barcelona logrando el gol de triunfo racinguista (2-1).
Un ataque de ensueño
La gran temporada que hizo, alternando el puesto de interior derecho y el de extremo con una enorme tesón y recorrido, supone que el Madrid se interese por él incorporándole a su disciplina en la campaña 1951-52.
Se estrena con la camiseta blanca en el estadio Insular de Las Palmas con victoria, pero no será hasta la quinta jornada de Liga, en un derbi ante el Atlético, cuando anote su primer tanto como jugador del Real Madrid.
En su tercera temporada logró la ansiada Liga que Santiago Bernabéu buscaba después de haber pasado veintiún años sin que el Madrid la consiguiera. En aquel equipo formaban la delantera Joseíto, Olsen, Di Stéfano, Molowny y Gento. Un ataque de ensueño que, junto al resto del conjunto, revalidó el título de Liga en la temporada siguiente, además de la Copa Latina en París tras vencer al Os Belenenses luso y al Stade de Reims francés.
Este éxito internacional antecede al que un año después llega con la conquista de la primera Copa de Europa, en la que Joseíto tuvo una actuación clave en la semifinal frente al Milán italiano, al que marcó dos goles, uno en Madrid y otro en la visita a la ciudad italiana.
La llegada de Kopa
La temporada 1956-57 traía el primer doblete, Liga y Copa de Europa, de la historia madridista. Joseíto comienza a estar en segundo plano con la llegada del francés Raymond Kopa. La 1957-58 fue otra campaña marcada por el éxito del equipo, nuevamente campeón nacional y continental, y el papel destacado del zamorano en la eliminatoria contra el Niza, donde anotó dos tantos y vivió uno de sus momentos más destacados.
El siguiente ejercicio, 1958-59, sería el último de Joseíto en las filas del Real Madrid. Jugó muy pocos encuentros de Liga y apenas compareció en los europeos. Sus grandes actuaciones con la zamarra blanca le sirvieron para que Pedro Escartín, seleccionador español, le hiciera debutar con la selección en un encuentro ante Alemania Federal en el Estadio Santiago Bernabéu en 1952. El partido se saldó con empate a dos y fue la única vez que Joseíto lució la camiseta del equipo español.
Al dar por cerrada su carrera en el Madrid, en el que jugó 177 partidos oficiales, marcó 77 goles y consiguió cuatro Ligas, cuatro Copas de Europa y una Copa Latina, se marchó al Levante, donde permaneció una temporada antes de regresar a la capital de España para enrolarse en el Rayo Vallecano.
En el club de Vallecas colgó las botas como futbolista y, tras sacarse el título de entrenador, Joseíto peregrinó por diversos banquillos de Primera, Segunda y Segunda B. Como técnico dejó la huella de su profesionalidad y entusiasmo, entre otros, en el Valencia, Celta, Granada, Córdoba, Alavés y Tenerife.
Un hombre, José Iglesias Fernández “Joseíto”, muy dedicado a las dos cosas que más apreciaba en la vida: el fútbol y la familia. Un futbolista de auténtica entrega y caballerosidad.
Características
Fue un versátil interior y extremo, con una gran calidad técnica y una gran capacidad goleadora.
Posición en el campo: Delantero
Partidos jugados: 177 oficiales
Goles marcados: 77
Internacional con España: 1 vez
Palmarés:
4 Ligas
4 Copas de Europa
1 Copa Latina