Además de sus éxitos deportivos, Alonso consiguió, gracias a su sobriedad e intuición bajo los palos, romper con ese cliché -aún vigente hoy día- de que para ser portero hay que estar un poco loco. El fue un "cuerdo" que hizo añicos esa idea. Durante trece años defendió la camiseta del primer equipo en una carrera plagada de éxitos. Exitos que tenían un secreto o una fórmula para Alonso: trabajar, trabajar y trabajar. Ése era su lema. Su sobriedad en la portería madridista fue determinante en los primeros éxitos del Real Madrid en la Copa de Europa.
Inicio en las playas donostiarras
Juan Adelarpe Alonso, 'Juanito Alonso', nació el 13 de diciembre de 1927, en Fuenterrabía (Guipúzcoa). Como tantos otros casos de célebres guardametas vascos, Alonso comenzó a parar los primeros balones en las bellas playas guipuzcoanas, auténticas canteras del fútbol norteño. Cuando contaba 18 años ficha por el Logroñés, defendiendo los colores del equipo riojano durante un año, en la temporada 1946-47. La temporada siguiente intenta enrolarse en el Celta de Vigo. Realiza una prueba con el equipo gallego y, paradojas de la vida, el entrenador céltico, el mítico Ricardo Zamora, 'El Divino', el mejor guardameta de todos los tiempos, desestima su fichaje. Sin embargo, otro conjunto gallego será su siguiente etapa como jugador.
Corre el año 1947 cuando Juanito Alonso debe cumplir sus deberes militares. El sorteo de los 'quintos' le envía a la Capitanía General de El Ferrol. Esta circunstancia es aprovechada por el equipo departamental para hacerse con los servicios del meta vasco. Alonso demostró, durante las dos temporadas que jugó con los ferrolanos, una calidad tal que muchos equipos comenzaron a fijarse en él. Sin embargo, su destino estaba en Madrid.
Trece años de éxitos
Juanito Alonso defendió durante trece años la camiseta del Real Madrid -en el período que abarca desde 1949 a 1962- en una carrera plagada de éxitos. Alonso fue uno de los primeros pilares del gran Madrid de las Copas de Europa.
Sin embargo, la trayectoria de Juanito Alonso en el Real Madrid no fue, precisamente, un camino de rosas. Temporada tras temporada fue puesto a prueba con la llegada de otros cancerberos dispuestos a arrebatarle una titularidad que sólo una lesión pudo lograr.
“Ponerle a prueba” fue una constante en su paso por el Real Madrid: legaron portero tras portero "por ver si se le desplazaban", pero al final ocurría siempre lo mismo: quien jugaba de titular era Alonso. El secreto de este éxito sólo tenía una fórmula para Alonso: trabajar para el fútbol. "El meta debe trabajar, no el domingo, sino durante la semana. Entrenar, entrenar y entrenar. Éste era mi lema", declaraba Alonso.
Amargo final de carrera
Tras once años de éxitos ininterrumpidos, dos hechos sucesivos iban a proporcionarle una retirada con sabor amargo. Una misteriosa lesión de pulmones hizo que el jugador peregrinara por diversos especialistas que, en principio, no le diagnosticaron nada serio. Sin embargo, la Mutualidad Deportiva no le concedió permiso para seguir jugando.
Cuando al fin lo consiguió, tras casi un año de inactividad, Alonso, en un partido ante el Atlético de Madrid, sufrió un encontronazo con Adelardo que le supuso una rotura de la clavícula y, aunque el Real Madrid le prolongó un año más el contrato, cuando llegó a recuperarse, con 34 años cumplidos, decidió retirarse del fútbol.
Volvió a defender la portería madridista por última vez el día de su partido homenaje, que enfrentó al Real Madrid con el River Plate de Argentina. Jugó algún encuentro con el Plus Ultra "para ayudarles" y, a pesar de recibir ofertas del Mallorca y del Sevilla, Alonso no volvió a enfundarse los guantes de portero. El arquero hizo los cursillos de entrenador, aunque nunca llegó a ejercer profesionalmente.
En los años setenta mataba el gusanillo del fútbol entrenando a un equipo de Regional: el C.F. Pardiñas. Alonso, tras su retirada del fútbol, se dedicó al mundo de los negocios, en la rama de la hostelería, donde creó una prestigiosa cadena de establecimientos. El 8 de septiembre de 1994 falleció en Fuenterrabía, la ciudad que le vio nacer.
Características
Su sobriedad, no exenta de algún toque de espectacularidad, fue la nota más característica en la defensa de su portería. Fue un portero intuitivo que adivinaba segundos antes la trayectoria del cuero.
Como dato anecdótico de lo dicho anteriormente, hay que señalar un episodio ocurrido en Bruselas y que el propio Alonso contó en innumerables ocasiones con cierto dolor, pero con un gran orgullo: "Llegamos al hotel a cenar después de haber jugado un partido. A las veinticuatro horas teníamos que disputar otro encuentro y tanto Rafael Lesmes como yo pedimos carne, no tortilla de patatas como se ha llegado a decir. Al ver que el camarero tardaba, nos levantamos de la mesa y nos fuimos a la habitación".
A don Santiago Bernabéu esto le sentó mal. Y entonces, desde allí mismo, puso una conferencia a la Argentina y fichó a Domínguez. Evidentemente, éste empezó jugando como titular la temporada siguiente (1957-58) hasta que a mitad de la misma, viendo que las cosas iban mal, "volvieron a ponerme".
Posición en el campo: Portero
Partidos jugados: 297 oficiales y 65 amistosos
Goles marcados: -
Internacional con España: 2 veces
Palmarés:
4 Ligas
5 Copas del Europa
4 Supercopas
1 Intercontinental
2 Pequeñas Copas del Mundo
2 Copas Latinas