Crónica
20 de marzo de 2010
Realmadrid.com / Realmadrid TV
El Real Madrid C no pudo pasar del empate a uno en su visita al Cerro del Espino de Majadahonda. Como era de esperar, no faltó emoción ni tensión en el esperado derbi ante el Atlético de Madrid, eterno rival de los madridistas, en el partido correspondiente a la 29ª jornada de Liga. Pedro adelantó a los rojiblancos en el marcador en el minuto 20 y, poco antes del descanso, Cruz falló un penalti. Sin embargo, Denis fue el que puso las tablas en el marcador tras una jugada aislada en la segunda mitad.
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Empate a uno en el Cerro del Espino, que sabe a poco por los méritos y las ocasiones de las que dispuso el segundo filial. El Real Madrid C pudo vencer al Atlético de Madrid C porque luchó por sacudirse la presión y creó las ocasiones más claras, a pesar de que no salió al terreno de juego como acostumbra.
Primero hubo una polémica jugada que marcaría el partido. En el minuto 20 de la primera parte, Pedro remata un balón que bota en la línea. Iván Garrido lo despeja, el colegiado no lo señala en primera instancia, pero su auxiliar le apunta que es gol, un 1-0 muy dudoso aunque para los madridistas la duda no existía.
A partir de ese gol, el Real Madrid C se enrabietó y buscó con más ahínco la meta de Machuca. Fruto de ese asedio llegaría la falta lanzada por Carnero, en la que Morata fue objeto de penalti. Cruz no acertó esta vez desde los once metros. Ya casi rozando el descanso, Denis tendría otra oportunidad de conseguir las tablas con una jugada espectacular con dos recortes incluidos y un disparo que roza Machuca para evitar el empate.
En la segunda parte la superioridad visitante fue todavía mayor y se notaba en cada jugada, como una de Merchán, que estrellaba el balón en el palo. En el 22 llegaría la justicia. Una falta sacada por Moyano que peina Pablo Carnero y muy atento Denis, recibe y dispara de primeras para anotar el tan ansiado 1-1. Parecía que la victoria estaba más cerca, y esa era la sensación. Denis y Morata intentaron meter el miedo en el cuerpo al Atlético, que sorprendentemente tuvo la oportunidad de hacerse con los tres puntos. Pero ahí estaba el milagro de Tomás, que se encargó de salvar al menos uno. No hubiera sido justo.