Noticia
29 de septiembre de 2009
Carlos Cristóbal
Los jugadores del Olympique de Marsella tuvieron la oportunidad de comprobar, sólo 24 horas antes del partido que les enfrentará al Real Madrid, cómo es el Santiago Bernabéu. El conjunto galo se ejercitó por última vez antes del encuentro de mañana en el estadio madridista en una suave sesión que sirvió a Didier Deschamps para dejar atados todos los cabos sueltos de un partido que él mismo calificó como “dificilísimo” en rueda de prensa.
Los jugadores del Olympique de Marsella ya saben a qué se enfrentarán mañana. Aunque sólo sea en lo que al escenario en el que se disputará el partido se refiere. Un día antes de su visita al Real Madrid, el equipo dirigido por Didier Deschamps se ejercitó sobre el terreno de juego del estadio Santiago Bernabéu, que lució una imagen muy diferente a la que podrán vivir mañana. En esta ocasión, el estadio madridista estaba prácticamente vacío y la única presencia ajena a jugadores, cuerpo técnico, etc… fue la de los medios de comunicación congregados en el lugar. Cuando salten al terreno de juego, 80.000 espectadores estarán preparados para dar todo el ánimo del mundo a un equipo que buscará seguir contando sus partidos por victorias y tres puntos más que encarrilen su clasificación a la siguiente fase.
Eran exactamente las 18:00 horas de la tarde cuando los jugadores del conjunto francés comenzaban a hacer su aparición sobre el terreno de juego. Conforme fueron saliendo del túnel de vestuarios, todos repitieron el mismo gesto: Mirar hacia arriba y admirar la grandeza del estadio que albergará la gran final de esta edición de la Liga de Campeones. Todos menos dos, precisamente los que salieron en último lugar y junto al entrenador, Didier Deschamps. Y es que tanto Fernando Morientes como Gabriel Heinze ya han vivido muchas ocasiones esa experiencia. Los dos jugadores protagonizaron la rueda de prensa previa al entrenamiento junto a su técnico y rápidamente se pusieron a trabajar en una sesión de la que no se pudieron sacar grandes conclusiones y que sirvió, sobre todo, para que los jugadores se fueran adaptando al lugar en el que disputarán el encuentro.
Tanto Real Madrid como Olympique de Marsella ya tienen todo preparado. La próxima vez que ambos equipos salten al terreno de juego será para la disputa del partido. El cuadro francés llega tocado tras perder en la última jornada de su Liga, mientras que el Real Madrid no ha hecho más que ganar cuantos partidos oficiales ha disputado hasta la fecha. No obstante, el equipo de Deschamps, fiel al estilo francés de los últimos años – él mismo lideró junto a Zidane a la selección que se proclamó campeona del mundo en 1998- , no se arrugará y buscará el triunfo a través de la velocidad y la potencia de sus jugadores. El espectáculo está servido.