Noticia
30 de julio de 2009
Realmadrid.com
Los internacionales que participaron en la Copa Confederaciones regresaron al trabajo el pasado lunes, así que desde su fichaje por el Real Madrid, Raúl Albiol ha tenido casi cuatro semanas para meditar sobre su nueva vida como madridista: “ya se verá si respondo a las expectativas y demuestro que puedo jugar en este equipo. Eso sólo depende de mí, de mi trabajo”. En una entrevista concedida al diario El País se autodefine tímido, rehúye la palabra líder –“soy un trabajador que intenta hacer las cosas con ganas e ilusión”-, y quizá, la que mejor le describe sea la humildad: “lo importante es que te des cuenta de que siempre puedes mejorar”.
Quizá Abiol era el único jugador que no se esperaba salir del Valencia.
Me crié en la cantera del Valencia y soy valenciano... Llevaba toda una vida allí sintiéndome a gusto. Pero, si tenía que salir, el mejor sitio era el Madrid.
¿Cree que era el momento?
El momento viene. Sin más. Nunca puedes decir si es el momento o no. Ya se verá si respondo a las expectativas y demuestro que puedo jugar en este equipo. Pero eso sólo depende de mí, de mi trabajo.
Por lo alto (1,87 metros) que es, sorprende que sea tan rápido.
Es que suelo entrenarme con Usain Bolt... (risas). Cada jugador tiene sus características y yo siempre he tenido las piernas y las zancadas largas. Tengo que entrenarme bien en velocidad porque me cuesta más moverme. Un jugador, por muy alto que sea, tiene que saber moverse y tener una buena salida.
Paco de Miguel, preparador físico del Valencia, dice que su secreto es la coordinación.
La trabajé... Tuve problemas de crecimiento. Hubo un momento en el que pegué un estirón muy grande y, claro, iba muy descoordinado. Parecía un pato jugando. En cadetes estuve muchos meses con un preparador físico personal haciendo ejercicios de coordinación.
También, para ser central, hace pocas faltas; una cada 75 minutos.
Mi juego es cortar el balón sin hacer faltas. Supongo que ni es bueno hacer muchas ni es bueno hacer pocas. Quizá debería encontrar el equilibrio perfecto. Es un aspecto que mejorar.
¿Cree que el buen defensa es el que saca los codos y hace valer su poderío físico?
El buen defensa es el que se hace respetar. Pegar codazos, por mucho que se diga que hay que ser duro, no te convierte en un buen defensa. Hay que ser duro, sí, pero sólo con el balón de por medio.
¿Cómo se hace respetar?
Haciendo buenos partidos. Demostrando que por tu camino no pasa nadie y que es muy difícil superarte. Pero siempre se puede mejorar. Por ejemplo en la contundencia. Debería aprender a ser más duro. Lo importante, más allá de que el técnico te dé unas directrices, es que te des cuenta de que puedes mejorar.
¿Se define como líder?
No, no soy un líder, sino un trabajador que intenta hacer las cosas con ganas e ilusión y aportarlas al equipo. Soy un compañero más que respeta a todos.
¿En quién se fijaba de niño?
En Fernando Hierro, muy alto, con un buen golpeo del balón... Daba gusto verlo.
¿Qué le puede aportar un central como Pepe?
Tiene unas condiciones físicas extraordinarias. Creo que me compenetraré bien con él. Será un buen método de aprendizaje.
Dijo Casillas en la Copa Confederaciones que si había que ponerle una cara al grupo español era la suya porque representa todo los buenos valores.
Son los que me transmitieron mis padres. Me han enseñado desde pequeño cómo hay que ser en esta vida: humilde, trabajador y sin hacer daño a nadie. Por ese camino voy y por él seguiré. El fútbol te enseña otras cosas, como la convivencia. En el Real Madrid me he encontrado con un grupo acogedor. Yo soy muy tímido al principio y me cuesta, pero me lo están haciendo muy fácil.
¿Qué fútbol le gusta a Pellegrini?
El fútbol de toque. Los que mejor lo han hecho son el Barcelona y el Villarreal.
¿Lo podrá hacer aquí con facilidad?
Sí, porque sobra calidad. El Madrid tiene un potencial tan grande que puede jugar de muchas maneras.
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