Noticia
27 de febrero de 2009
Laura Osorio
El Real Madrid aterrizó en el Aeropuerto de El Prat (Barcelona) a las 20:00 horas aclamado por una multitud de aficionados que dio la bienvenida al conjunto de Juande Ramos a la ciudad condal, donde este sábado se enfrenta al RCD Espanyol en partido correspondiente a la vigésimo quinta jornada de Liga de Primera División (22:00 horas, La Sexta). El recorte de cinco puntos al Barça en la última semana y el hecho de que el Madrid se meta de lleno en la lucha por el título, hizo que el vuelo hasta Barcelona estuviera cargado de optimismo e ilusión. De hecho, una victoria blanca en el Lluís Companys metería aún más presión al líder, que este domingo tiene una complicada salida al Vicente Calderón.
Después de la última sesión preparatoria en la Ciudad Real Madrid, en la que Juande Ramos pudo rematar los últimos flecos antes del choque ante los periquitos, el Real Madrid puso rumbo a Barcelona a las 19:00 horas de la tarde desde la Terminal 3 del Aeropuerto Madrid-Barajas. Un vuelo, el MPD2016 de la compañía Air Comet, que duró aproximadamente unos cincuenta minutos y que estuvo marcado por el buen ambiente reinante. Y es que los últimos resultados cosechados por el equipo en el campeonato liguero han hecho que los blancos afronten el tramo final de temporada repletos de moral.
Entre la expedición madridista, encabezada por los directivos Luís Guerrero, Pascual Cervera y Pedro Trapote, una ausencia significativa, la del argentino Fernando Gago, quien ante el Liverpool sufrió un esguince en el tobillo izquierdo que le ha mantenido apartado del grupo en los últimos días, y del que finalmente no se ha recuperado a tiempo para la cita ante los de Pochettino.
A su llegada a Barcelona, el equipo se trasladó al hotel Miramar, lugar que acogerá a los blancos hasta unas horas antes del encuentro. Allí, a las puertas del hotel, otro grupo de seguidores aguardó pacientemente la llegada de sus ídolos. Fotos, autógrafos, y sobre todo muchos gritos de ánimo es lo que se pudo escuchar de boca de una afición madridista de Catalunya que una vez más –y ocurre siempre que el equipo se desplaza a estas tierras-, se volcó en atención hacia los jugadores. A las 22:00 horas dos miembros de la plantilla corresponderán a ese cariño con la tradicional firma de autógrafos en una de las salas del hotel. Será el momento de agradecer tan calurosa bienvenida y de que los muchos madridistas que viven en Barcelona disfruten de cerca de sus jugadores favoritos.