Lleno o vacío, la imagen del
Santiago Bernabéu siempre es imponente. En la mañana del viernes, el estadio madridista ofreció una nueva imagen tan especial como las anteriores. Una intensa nevada tiñó Madrid de blanco y el coliseo blanco no fue una excepción, mostrando una preciosa estampa que hacía mucho tiempo no se veía.