Noticia
31 de diciembre de 2008
Javier Coloma
Es un partido especial para ellos. No sólo por el placer y el reto personal que supone enfrentarse al Real Madrid en un estadio mítico como el Santiago Bernabéu, sino por ese punto rojo marcado en el calendario de todos los aficionados del Villareal. Un partido como el que se vivirá el próximo domingo (Real Madrid-Villareal) supuso el debut del equipo amarillo en Primera División hace ahora 10 años. Aquel partido, pese a acabar en victoria madridista, significó el inicio de un equipo que, ahora, es temido y admirado en Europa.
Era un 31 de Agosto de 1998, una primera jornada de Liga muy especial para el Villareal. El Santiago Bernabéu era testigo del debut histórico del equipo amarillo en Primera División, y lo hacía ante el mejor rival posible, el Real Madrid. Entonces los papeles eran muy distintos a los de ahora y los amarillos sucumbían de manera clara ante la superioridad del conjunto blanco (4-1) gracias a los goles de Raúl, que anotaba dos tantos, Mijatovic y Savio.
Diez años después, Real Madrid y Villareal se conocen perfectamente. Aquel partido no fue más que protocolo, las presentaciones pertinentes de dos equipos destinados a enfrentarse durante muchos años y verse en los puestos altos de la tabla. El Villareal se ha convertido ahora en un fijo de la zona noble de la clasificación y este domingo se enfrentará a un Real Madrid que, en la actualidad, tiene los mismos puntos que el submarino amarillo, ha sumado muchos más títulos a su extenso palmarés y que tratará de hacer valer su superioridad histórica en el Bernabéu (nunca ha perdido ante el Villareal) para proseguir su lucha en pos de dar caza al primer clasificado. Diez años después es el mismo partido, pero ambos suman más galones.