Noticia
30 de septiembre de 2008
Arancha Díaz (San Petersburgo, Rusia)
Conocida como la ventana de Europa, San Petersburgo es la segunda ciudad más importante de Rusia, por detrás de Moscú, con más de cuatro millones y medio de habitantes. Su fama de ser uno de los grandes museos al aire libre, convierten a la Ciudad del Neva, en uno de los grandes atractivos de Rusia. Actualmente, es la segunda ciudad más grande de la Federación Rusa, y una de las más grandes de Europa. Su riqueza cultural la ha convertido en uno de los más importantes destinos turísticos del momento. Palacios, canales, grandes avenidas e históricas iglesias hacen que San Petersburgo sea un tesoro de Europa.
Por primera vez en la historia, el conjunto madridista visita San Petersburgo. La ciudad de los zares, considerada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, es una de las más bellas de toda Europa. Desde el Museo del Hermitage hasta la Catedral de San Isaac, pasando por la Iglesia de la Sangre Derramada hasta el inevitable paseo por el Río Neva, una ruta por el centro de la ciudad es para los madridistas que han viajado junto al Real Madrid, el mejor aperitivo antes del partido de la Liga de Campeones ante el Zenit.
Uno de los aficionados madridistas que ha podido disfrutar de una ciudad como San Petersburgo ha sido el presidente del Real Madrid, Ramón Calderón. El máximo mandatario blanco paseó por el centro histórico de la ciudad para calmar los nervios antes de la gran cita europea de su equipo. En el corazón de San Petersburgo, en la Plaza del Palacio, se encuentra el Museo del Hermitage, el más grande de Rusia y uno de los mayores y más lujosos del mundo. Está formado por cinco edificios y alberga casi tres millones de obras de arte, entre las que se encuentran, además de esculturas y cuadros, recreaciones de los dormitorios del alguno de los zares más importantes de Rusia, desde Catalina la Grande, hasta el último Romanov.
Otro de los grandes puntos turísticos de San Petersburgo es la Plaza de los Decembristas, donde se puede rendir tributo al Jinete de Bronce, escultura realizada en honor a Pedro el Grande. Frente a ella se encuentra la Catedral de San Isaac, con una cúpula similar a la del Vaticano en la que se guardan celosamente algunos de los tesoros más valiosos de la ciudad: dorados, mármoles, bronces y mosaicos que dibujan la historia de una de las ciudades más bonitas de Europa. Aún más impresionante resulta la Iglesia de la Resurreción, también conocida como la de la Sangre Derramada, en cuyas puertas murió el Zar Alejandro II. De estilo bizantino, sus cúpulas, fachadas con mosaicos, azulejos, colorido al más puro estilo ruso convierte a San Petersburgo en una ciudad inolvidable.
Tanto el presidente como el centenar de aficionados del Real Madrid que se han desplazado hasta San Petersburgo para acompañar a su equipo en el partido de Liga de Campeones, sin duda, no olvidarán nunca este viaje. Una ciudad en la que, en cada rincón, se respira arte, historia y leyenda. Una fortaleza (es lo que significa su nombre) que el Real Madrid intentará conquistar ante el Zenit.