Noticia
11 de mayo de 2008
Isabel Garzo
Una semana después de la Final Four paralela que jugaron junto con Jugoplastika, Baltic Star y FC Barcelona, los veteranos del Real Madrid volvieron a recordar viejos tiempos, esta vez ante uno de sus más temidos rivales: el Maccabi Tel Aviv. El encuentro, con fines benéficos, tuvo lugar en Toledo y a él asistieron algunas de las más destacadas leyendas vivas del Real Madrid. El partido se quedó finalmente en manos israelíes pero con un marcador ajustado: 126-121.
La ciudad de Toledo fue el escenario elegido para un duelo no apto para nostálgicos. Los ex jugadores de dos de los equipos más aclamados de la liga europea, el Real Madrid y el Maccabi de Tel Aviv, se dieron cita en el pabellón Javier Lozano Cid para disputar un partido amistoso. El motivo era el sexagésimo aniversario de la creación del estado de Israel, y el objetivo era fomentar la cultura judía y la cooperación entre los dos países por medio del deporte. Los beneficios obtenidos por el simbólico coste de la entrada, que ascendía a un euro, se destinaron a la Asociación Española de Lucha contra el Cáncer. Al encuentro asistieron el Secretario General de la Casa Sefarad-Israel, Ángel Vázquez, y el Secretario de Estado para el Turismo, Juan Mesquida.
Por parte del Real Madrid estuvieron, entre otros, Juan Antonio Corbalán, Rafael Rullán, Wayne Brabender, Juanma Iturriaga, Vicente Paniagua, “Indio” Díaz, José Manuel Antúnez, Vicente Ramos, Darío Quesada y José Biriukov. Por el Maccabi no faltaron Morti Daniel, Aroesti, Aulcie Perry, Doron Jamchi, Willie Sims, Gilad Katz, Alon Ben Zaken, Haim Markovitz, Shmolik Zysman y David Kvodi.
Dos días antes del partido, el Secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, había recibido a algunas de estas Leyendas para mostrar su apoyo por la iniciativa.
El numeroso público que se acercó al pabellón toledano pudo disfrutar de un singular choque en el que sin duda muchos vieron claros reflejos del juego de altísimo nivel que ofrecían estos mismos jugadores en los años 70 y 80. Juanma Iturriaga, con su característico buen humor, comentaba a las cámaras de Real Madrid TV: “De esa época recuerdo que contra el Maccabi siempre palmábamos. Daba igual que jugáramos bien, mal, o regular. Siempre nos ganaban”. Bromas aparte, lo cierto es que al menos en esta ocasión el Real Madrid fue a remolque de los israelíes, aunque en los últimos minutos consiguieron reducir esa distancia para marcharse con un resultado final más llevadero.
Fue un partido bonito en el que las acciones ofensivas fueron abundantes y certeras. Como en otros encuentros de estas características, destacó la elegancia en las jugadas y actitud decidida y a la vez calmada que otorga la experiencia.
El Maccabi estuvo en todo momento por delante en el marcador, aunque la notable ventaja de 67-51 en el descanso se vio claramente reducida posteriormente en los dos últimos cuartos, en los que el Real Madrid recortó distancias. Este esfuerzo añadido no fue suficiente para superar al equivo rival, del que destacaron nombres como Daniel, Jamchy y Simns, quienes deleitaron a los presentes con vistosas jugadas, demostrando que se encontraban en plena forma y que estaban dispuestos a tomarse el amistoso muy en serio.
El equipo blanco ofreció un recital de su quinteto "de lujo", formado por Corbalán, Vicente Ramos, Brabender, Iturriaga y Rullán. Estuvieron acertados, sobre todo a partir del tercer cuarto, Antúnez, “Indio” Díaz e Iturriaga, entre otros. Pero el mítico equipo israelí no quiso dar su brazo a torcer y se aferró a la victoria. A pesar del marcador, los madridistas, así como el resto de los presentes, se llevaron muchas otras satisfacciones de este emotivo encuentro.
Las Leyendas del Real Madrid disponen ahora de todo un año para pensar en la revancha de este duelo mítico, que se jugará pasado ese tiempo en Tel Aviv.